“¿Cómo soy?”, “¿Por qué soy así?”
Cada generación a lo largo del tiempo, y cada persona, emprenden tarde o temprano su propia búsqueda de respuestas a estas preguntas y otras similares. Al igual que nos afanamos en conocer cómo es el mundo, y cómo son los demás, aspiramos a conocernos a nosotros mismos. Sin embargo, unos individuos lo hacen más que otros. Asimismo, hay algunos que lo hacen con una capacidad por encima de la media. Esas personas tienen desarrollada, en mayor grado, de la séptima de las inteligencias múltiples descritas por Howard Gardner, la denominada “Inteligencia Intrapersonal”. Este autor la define como la habilidad para reflexionar sobre uno mismo, y en consecuencia ser consciente de las propias reacciones y emociones, y construir a partir de ellas una compleja y rica vida interior. Comprender las propias emociones y sentimientos, y saber manejarlos adecuadamente, son claves fundamentales del bienestar y el desarrollo personal. De igual modo, es de mencionar que es en los años de formación cuando el desarrollo de estas habilidades es más importante, ya que todos los menores deben tener la oportunidad de aprender a dominar sus reacciones y de afrontar con serenidad los retos y obstáculos que se les presenta en la vida.
Por otro lado, y puesto que hay niños con mayor facilidad para el autocontrol y la reflexión acerca de sí mismos que otros, se deriva la siguiente interrogante, ¿cómo detectar esa disposición natural del individuo hacia la inteligencia intrapersonal para ayudarles a desarrollarla y orientar mejor su futuro?. Un buen punto de partida es la identificación de las características que identifican a las personas con dicha inteligencia, entre las que destacan:
*La capacidad de expresar sus sentimientos con facilidad y sin recelos una vez establecen una buena relación interpersonal con su entorno humano.
*Un sano trato con los demás, por lo general mostrando un alto nivel de confianza sobre si mismos.
*Una notable capacidad de iniciativa, facilidad para organizarse en base a objetivos y estrategias acordes con sus habilidades.
*Una elevada capacidad de autodisciplina y de autonomía personal, además de ser autocríticos, analíticos y reflexivos.
*La capacidad de aconsejar a sus amigos cuando estos deben resolver problemas de índole emocional.
*Un desarrollado sentido de lo que es y no es justo.
Torres, A. (s/f). La teoría de las inteligencias múltiples y el fomento de las capacidades de nuestros hijos [Guíaen línea].Disponible: http://www.educabarrie.org/sites/default/files/recurso_educativo/fich_guia/bloquetalento-1_0.pdf [Consulta: 2015, Septiembre 06].